Mark Carney analizó en Europa la incorporación de Canadá como miembro asociado de la Unión Europea

El primer ministro canadiense valoró positivamente la iniciativa de Bruselas para estrechar vínculos bilaterales, en un contexto marcado por las tensiones comerciales y las presiones arancelarias de Estados Unidos.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, expresó su respaldo a la iniciativa de integrar a su país como el primer miembro asociado de la Unión Europea. Durante su intervención, sostuvo que un vínculo más estrecho con el bloque europeo busca impedir que ninguna nación ejerza control sobre los mercados canadienses, vulnere su soberanía o debilite sus libertades.
Las declaraciones de Carney se conocieron luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificara la propuesta de acuerdo como un posible "acto hostil" y advirtiera con aplicar gravámenes severos a Europa si advertía intenciones desfavorables.
Los ejes de la integración bilateral
Durante un discurso pronunciado el jueves ante el Parlamento Europeo, en el que destacó reiteradamente la alianza entre ambas regiones, Carney valoró la propuesta formulada el miércoles por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Si bien admitió que la figura de "membresía asociada" todavía debe ser desarrollada conceptualmente, detalló las áreas que abarcaría:
- Comercio
- Defensa
- Minerales críticos
- Inteligencia artificial
- Energía
- Espacio
- Investigación
- Servicios financieros
El mandatario explicó que el propósito de esta mayor integración es reducir la vulnerabilidad mutua frente a presiones económicas y geopolíticas.
“No propongo un tercer bloque para convertirnos en rivales de las grandes potencias, sino simplemente para que se comporten mejor”, afirmó, y añadió: “No buscamos el poder para dominar a los demás”.
El contexto geopolítico y la relación con Estados Unidos
Históricamente, la economía canadiense se sustentó en su integración con Estados Unidos. Sin embargo, las políticas arancelarias de Trump, las demandas de concesiones económicas y sus expresiones sobre la posibilidad de anexar a Canadá como el estado número 51 impulsaron a Ottawa a diversificar sus alianzas y disminuir su dependencia norteamericana.
Actualmente, Canadá dirige aproximadamente el 70% de sus exportaciones hacia Estados Unidos, lo que la deja expuesta a las medidas arancelarias impulsadas por Washington. Mientras Ottawa respondió con represalias y rechazó exigencias que Carney calificó como amenazantes para la soberanía canadiense, la Unión Europea adoptó una postura distinta al aceptar aranceles de hasta el 15% sobre la mayoría de sus ventas hacia territorio estadounidense sin aplicar medidas recíprocas.
Recepción en el Parlamento Europeo y próximos pasos
A su ingreso al recinto, Carney fue recibido con muestras de apoyo por parte de los legisladores, quienes le pidieron selfies, le estrecharon la mano y lucieron prendas alusivas, como una camiseta de hockey canadiense. Al término de su discurso, recibió una ovación de pie.
La propuesta de Ursula von der Leyen implica crear un estatus de miembro asociado que actualmente no figura en los tratados vigentes de la Unión Europea. Tras la exposición, Carney, ubicado en la primera fila del recinto, se puso de pie para abrazar a von der Leyen en medio de los aplausos de los parlamentarios.
El proceso continuará en territorio canadiense los días 29 y 30 de octubre, fecha en la que Carney recibirá a los líderes de la Unión Europea en una cumbre bilateral que se llevará a cabo en Montreal, donde se prevé profundizar el debate sobre este nuevo esquema de relación.
.jpeg?dncb=20260916173731-6650)


Comentarios de lectores 0
Todavía no hay comentarios. Podés ser el primero en opinar.
Dejá tu comentario