Las administraciones provinciales de La Pampa y Buenos Aires implementaron estrategias propias destinadas a contrarrestar los potenciales impactos del fenómeno climático El Niño, cuya intensidad podría elevarse de manera significativa hacia el cierre del año. En este marco, los mandatarios provinciales Sergio Ziliotto y Axel Kicillof concretan este lunes un encuentro en la ciudad de Santa Rosa para suscribir un convenio bilateral orientado a coordinar las labores de prevención y respuesta frente a eventuales contingencias hídricas.
La cita institucional se lleva a cabo luego de que ambos distritos pusieran en marcha sus respectivos planes de contingencia, los cuales comparten la premisa operativa de intervenir antes de que se desate la emergencia.
La estrategia desplegada en territorio pampeano
La Pampa inició sus acciones a comienzos de agosto mediante la conformación de la Unidad de Gestión de Contingencias Hidrometeorológicas. Posteriormente, el gobernador Ziliotto convocó a más de 50 intendentes y presidentes de comisiones de fomento para dar a conocer el Programa Provincial de Prevención y Gestión Integral de Riesgos ante Eventos Hidrometeorológicos.
Esta planificación aprovecha el lapso previo al periodo de mayor exposición para identificar zonas vulnerables, fijar prioridades en materia de equipamiento e infraestructura, y articular los recursos humanos y operativos entre la administración provincial y los gobiernos locales.
Entre los instrumentos contemplados figuran:
- Confección de mapas de amenaza, vulnerabilidad y riesgo.
- Implementación de un Sistema Provincial de Alerta Temprana.
- Monitoreo georreferenciado de variables.
- Diseño de protocolos de actuación unificados.
- Mantenimiento preventivo de obras hidráulicas y canales.
- Capacitación de municipios y entidades de respuesta.
- Asistencia directa al sector productivo.
- Ejecución de simulacros.
El esquema pampeano exige asimismo que cada municipio determine con antelación los sectores urbanos y rurales con mayor grado de exposición, las obras prioritarias a ejecutar y los recursos materiales indispensables ante una emergencia.
El plan bonaerense y las inversiones previstas
Por su parte, el gobierno de la Provincia de Buenos Aires dio a conocer su propio programa de políticas preventivas frente al denominado "Súper Niño". Durante el anuncio, realizado en compañía de más de 40 jefes comunales, Kicillof informó una asignación superior a los 2,3 billones de pesos.
Para la ejecución de estas medidas, la gestión bonaerense estableció una mesa interministerial que nuclea a las carteras de Gobierno, Ambiente, Infraestructura, Seguridad, Desarrollo de la Comunidad, Desarrollo Agrario, Hábitat, Salud y Economía, además de organismos especializados en vialidad, servicios públicos y recursos hídricos.
Coincidencias y divergencias operativas
Tanto el programa pampeano como el bonaerense coinciden en dejar atrás la reacción exclusiva ante inundaciones para enfocar los esfuerzos en la gestión previa del riesgo. Del mismo modo, ambos otorgan un rol central a los municipios, integran mecanismos de alerta temprana y monitoreo, y proyectan intervenciones sobre cursos de agua, desagües y canales.
La disparidad principal radica en la escala de abordaje. Mientras Buenos Aires exhibe un presupuesto superior a los 2,3 billones de pesos y una estructura de recursos proporcional a su densidad demográfica y territorial, La Pampa prioriza el relevamiento minucioso localidad por localidad, la definición de prioridades operativas y la articulación de los recursos disponibles a nivel provincial y local.
El manejo de cuencas compartidas y el Río V
Un factor clave en la estrategia de La Pampa es la vinculación con las jurisdicciones vecinas, dado que los excesos hídricos ignoran los límites provinciales y el noreste del territorio depende de cuencas de carácter interjurisdiccional.
Este asunto constituye uno de los ejes centrales del encuentro bilateral. Ziliotto adelantó que presentará a su par bonaerense una propuesta orientada a optimizar el escurrimiento del río V y elevar la capacidad de evacuación de caudal ante una crecida potencial.
Tras recorrer la localidad de Bernardo Larroudé para examinar los trabajos efectuados y evaluar nuevas alternativas de desagüe hacia suelo bonaerense, las autoridades recordaron que toda modificación requiere coordinación mutua para impedir que una obra destinada a solucionar un inconveniente aguas arriba traslade el peligro a otra región.
Dicho entendimiento se alinea con la determinación adoptada por el Comité Interjurisdiccional de la Región Hídrica del Noroeste de la Llanura Pampeana (CIRHNOP), el cual dispuso la puesta en marcha de sistemas de alerta temprana en la cuenca que comparten La Pampa, Buenos Aires, Córdoba, San Luis y Santa Fe.

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