
AT&T decidió cancelar un acuerdo que lo llevaría a vender los teléfonos Huawei en EEUU, lo que se hubiese convertido en la primera alianza de su tipo entre un carrier norteamericano y un fabricante de smartphones chino. Un reporte del Congreso de 2012 que alertaba sobre potenciales riesgos a la seguridad nacional debido a iniciativas impulsadas por el gobierno chino de espiar a los EEUU mediante equipamiento hecho por Huawei, sirvió para que AT&T finalmente decidiera retirarse de la asociación comercial.





