
Los familiares de José Carlos Varela, el único detenido y sospechoso por el crimen de Camila Borda, no quieren que los vecinos de la localidad bonaerense de Junín los relacionen con el caso. Por miedo a que ataquen su casa, decidieron "soltarle la mano" al imputado y quemaron toda su ropa en la calle.






