El diputado provincial del FreJuPa, Espartaco Marín, cuestionó con dureza la implementación del sistema de "Cobro con Transferencia" (CCT) promovido por el Banco Central. Este mecanismo, operativo desde el pasado 31 de agosto, habilita a las entidades bancarias y a los proveedores de créditos a efectuar débitos de cuotas de préstamos directamente desde una cuenta bancaria o virtual que haya sido autorizada previamente por el consumidor.
Mediante un mensaje difundido en sus redes sociales, el legislador reprochó que la administración nacional haya priorizado la puesta en marcha de esta herramienta en lugar de impulsar políticas orientadas a disminuir los costos del crédito.
¿Poner topes a las tasas de interés usurarias? ¿Eximir de IVA a los créditos para bajar el costo? No. ¿Un nuevo mecanismo para cobrarle a los morosos, y ayudar a Mercado Pago? Sí.
Cuestionamientos a las comisiones y traslado a precios
Asimismo, Marín centró sus críticas en los cargos financieros vinculados a la flamante herramienta. De acuerdo con la normativa dispuesta por el Banco Central, se fijó un arancel mínimo del 0,6% sobre el valor de cada cuota que debe afrontar el prestamista, contemplando además una tasa de intercambio equivalente al 40% de dicho arancel destinada al proveedor de la cuenta donde se efectúa el débito.
Frente a este esquema, el diputado advirtió que dicho gasto "seguramente se trasladará" de manera directa a los consumidores finales, al tiempo que cuestionó la dirección adoptada por la gestión oficial al señalar que "la intervención del Estado siempre a favor de los que más tienen".
Características del mecanismo del BCRA
El esquema de Cobro con Transferencia fue diseñado por la autoridad monetaria como una alternativa dentro de las transferencias inmediatas destinada específicamente a la cobranza periódica de préstamos. Su funcionamiento requiere la habilitación voluntaria y explícita por parte del cliente, quien conserva la facultad de revocarla en el momento que lo considere oportuno. Operativamente, el sistema contempla la realización de un intento de cobro inicial y prevé hasta dos reintentos adicionales a las 48 y 96 horas.
Esta normativa comenzó a implementarse en un escenario marcado por la creciente inquietud en torno al incremento de la morosidad en los hogares. Si bien el procedimiento fue ideado para simplificar la percepción de los créditos, tanto las entidades financieras como las empresas fintech formularon observaciones sobre su puesta en práctica.

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