El petróleo supera los 100 dólares y se aleja la expectativa de una rebaja en los combustibles

La cotización internacional del crudo volvió a rebasar la barrera de los USD 100 por barril a raíz de la tensión en Medio Oriente, un factor que disipa las chances de una reducción en los surtidores locales y pone en suspenso la estrategia de las petroleras en Argentina.
El escenario que apuntaba a una posible disminución en el valor de la nafta en el mercado argentino entró en un cono de sombra tras el fuerte repunte del petróleo internacional, que llevó al barril de Brent a ubicarse nuevamente por encima de los USD 100.
Este repunte respondió a la escalada en el conflicto en Medio Oriente, donde los ataques dirigidos a embarcaciones y a la infraestructura energética encendieron las alarmas ante posibles interrupciones en el abastecimiento global de crudo. Durante la rueda del jueves, el Brent llegó a cotizar por encima de los USD 108 por barril, aunque posteriormente recortó parte de ese incremento.
Dicho panorama externo condiciona de manera directa las proyecciones del mercado doméstico. Como el crudo constituye uno de los insumos esenciales evaluados por las empresas para fijar las tarifas de los combustibles, la persistencia de valores elevados recorta el margen de maniobra para trasladar una eventual disminución a las estaciones de servicio.
El impacto de la tensión en Medio Oriente
El detonante principal de esta suba radica en la situación geopolítica en Medio Oriente y, en particular, en la amenaza latente sobre las rutas logísticas de transporte de hidrocarburos.
Las miradas del mercado se concentran una vez más en el estrecho de Ormuz, considerado una vía neurálgica para la circulación global de petróleo. De acuerdo con datos aportados por Reuters, por ese paso estratégico transitaba aproximadamente una quinta parte del crudo comercializado a escala mundial antes de que estallara el conflicto.
A esto se suman inconvenientes reportados en otros nodos críticos para el traslado energético, lo que alimenta la volatilidad en las cotizaciones y mantiene a los operadores en estado de alerta permanente.
La estrategia de las petroleras y los precios locales
Ante la fluctuación del crudo en los últimos meses, firmas como YPF y otras operadoras aplicaron mecanismos destinados a amortiguar el traslado de esos movimientos hacia el consumidor final, priorizando la estabilidad en las pizarras.
No obstante, dicho esquema implicaba que las compañías resignaran rentabilidad durante las etapas de cotizaciones altas, con la perspectiva de recomponer esos márgenes más adelante. Con el Brent nuevamente consolidado por encima de los USD 100, esa recomposición financiera se torna más compleja y trunca las expectativas de una rebaja que los usuarios aguardaban para los próximos meses.
Mientras tanto, los valores en los surtidores se mantuvieron con variaciones acotadas:
- Nafta súper de YPF (CABA): pasó de unos $2.037 en mayo a rondar los $2.059 por litro, según registros difundidos por La Nación.
- Gasoil: se movió desde aproximadamente $2.106 hasta los $2.125.
Caída en el consumo interno
Este debate sobre el costo de los combustibles se desarrolla en paralelo a un repliegue de la demanda en el mercado interno. Entre enero y julio de 2026 se comercializaron 5.667 millones de litros, un volumen inferior al anotado en idéntico período de 2023.
El retroceso afectó con mayor intensidad a las naftas:
- La variante premium descendió un 7,3%.
- La versión súper retrocedió un 4,5%.
Múltiples variables detrás del precio final
El valor de la nafta no responde de forma exclusiva al comportamiento del Brent. En la conformación del precio minorista intervienen diversos elementos, tales como:
- El costo internacional del petróleo crudo.
- Los gastos vinculados a la refinación y la logística de transporte.
- La evolución del tipo de cambio.
- La carga impositiva aplicable a los combustibles.
A esto se suma que el Gobierno ha venido postergando la actualización de ciertos impuestos, una medida que también condiciona el número final abonado por los automovilistas. Por lo tanto, una baja en el crudo externo no se traduce mecánicamente en una merma en los surtidores, del mismo modo que un Brent superior a los USD 100 no obliga a un ajuste inmediato en la misma proporción.
El doble rol de Vaca Muerta
La escalada del crudo internacional plantea un escenario dual para la economía argentina:
Para los consumidores representa un obstáculo de cara a una rebaja en los surtidores, pero para el sector upstream —y en particular para el entramado productivo de Vaca Muerta— un barril costoso potencia los ingresos por exportaciones y optimiza la rentabilidad de los proyectos hidrocarburíferos.
Con un rol protagónico en la concentración del mercado de combustibles, YPF encabeza las tendencias que el resto de las compañías sigue de cerca. Hacia adelante, la trayectoria del Brent y la evolución del conflicto internacional continuarán marcando el pulso sobre la posibilidad de un alivio en los surtidores o la prolongación de la incertidumbre.
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