
Las preguntas son la punta de lanza de nuestra aproximación al mundo, a otras personas y a nosotros mismos. Ante una pregunta, nuestro cerebro se pone en marcha inmediatamente para encontrar respuestas. Como si se tratara de un rompecabezas o un enigma, la búsqueda no se detiene hasta que damos con alguna solución. Sin embargo, no todas las preguntas son útiles para pensar y actuar con eficacia.





