
Parecía un embarazo normal. Felices con la noticia, asistieron a la primera ecografía de control para confirmar la novedad y compartirla con familiares. Sin embargo, Evelyn y Jonatan Figueroa recibieron un duro diagnóstico: tenían gemelos pero estaban unidos, "fusionados por la pelvis", dijeron los médicos. Desde ese momento se consideró un embarazo de alto riesgo. La obra social los derivó a la Fundación Hospitalaria con 17 semanas de gestación.




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