
La plaga de langostas se volvió incontrolable para los organismos oficiales y los productores, y ante el daño ya causado en plantaciones de olivos, citrus, hortalizas y otras, la Provincia dispuso la contratación de un avión aplicador, que hasta ayer no pudo operar en la zona de Capayán por perder la visibilidad de la manga, la cual fue vista por última vez en la tarde del sábado en cercanías de Casa de Piedra, y sería de una extensión que supera los 7 kilómetros. Hoy los trabajos comenzarán a la madrugada, antes que aquélla se desplace.




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