
Ante la ausencia total del Estado (municipal y provincial), los hermanos Caleb y Benjamín Aguilar, contaron que temen por sus vidas ante una sucesión de “enfrentamientos violentos” que hubo en los terrenos en donde viven junto a sus familias, pero además, ratificaron la postura que mantienen con el asentamiento y la propiedad de esas tierras: “esto no es como el pan, que tenemos que repartirlo entre los que tenemos hambre”, sostuvieron ante un cronista de El Diario de La Pampa.




.jpeg)

