
Ahora sí, entremos en la mugre del asunto. Cuando el diputado electo Adrián Ravier (La Libertad Avanza) pide, con ese tono de cruzado fiscal, la eliminación de Ingresos Brutos (IIBB), no está haciendo una simple declaración de principios libertarios. Está apuntando un cañón directo al motor de la economía provincial de Sergio Ziliotto.
Hay gestos en política que valen más que cien discursos en cadena nacional. Y el que acaba de protagonizar el gobernador Sergio Ziliotto, el incombustible peronista de La Pampa, es de esos que obligan a levantar la ceja y repasar la jugada.
Santa Rosa, esa capital que se cree tranquila, acaba de ser sacudida por un golpe maestro que ya tiene aroma a película de gánsteres, aunque de los berretas. Olvídense del "cuento del tío" de barrio. Lo que ocurrió ayer al mediodía en Juan XXIII al 200 no fue un simple asalto, fue la ejecución quirúrgica de un plan diseñado al milímetro. Un robo que grita: "Aquí hubo un entregador con nombre y apellido".
En una entrevista con el Dr. Jorge Nemesio en El Mediador (LU100 AM 1040 FM 102.5), el intendente de Santa Rosa celebró que el peronismo lograra su “objetivo de máxima” en La Pampa —dos bancas— y un resultado “muy contundente” en la capital. Mostró “alarma” por el panorama nacional, defendió que Carlos Verna “no vulneró la veda” y cuestionó un episodio en la sede partidaria: “Hubo una actitud bastante mezquina… hubo una orden de cerrar la puerta del partido”.




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