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Alerta en la península: Pyongyang promete una dura respuesta al ejercicio militar de EE. UU., Japón y Corea del Sur

Alerta en la península: Pyongyang promete una dura respuesta al ejercicio militar de EE. UU., Japón y Corea del Sur

El régimen norcoreano calificó como una provocación el inicio de las maniobras conjuntas Freedom Edge 2026 y amenazó con ejecutar contramedidas drásticas, en una escalada que coincide con la incorporación de un nuevo buque con capacidad nuclear a su flota.

El escenario geopolítico en la península coreana experimentó un nuevo incremento de la tensión este lunes, luego de que el gobierno norcoreano lanzara una severa advertencia sobre una potencial respuesta militar ante los entrenamientos bélicos sincronizados que llevan adelante Washington, Seúl y Tokio.

La postura oficial fue comunicada por el ministro de Defensa norcoreano, Kim Song-gi, quien criticó severamente el puntapié inicial del despliegue multinacional denominado Freedom Edge 2026, responsabilizando a los tres gobiernos por la desestabilización de la seguridad en el territorio.

De acuerdo con el funcionario del régimen, el acercamiento estratégico entre Estados Unidos, Corea del Sur y Japón altera por completo el equilibrio geopolítico. En esa línea, remarcó que Pyongyang se encuentra en condiciones de repeler cualquier iniciativa que perciba como la antesala de un conflicto bélico.

“Si Estados Unidos y sus aliados intentan provocar una nueva confrontación militar con la República Popular Democrática de Corea, esta tomará fuertes medidas de contrarrespuesta desde una posición de fuerza”, expresó Kim Song-gi.

Comienzo oficial del operativo Freedom Edge 2026

Las declaraciones del ministro coincidieron con el inicio formal de Freedom Edge 2026, un despliegue táctico multidominio que se extenderá durante cinco jornadas en aguas internacionales localizadas al sur y al este de la isla surcoreana de Jeju.

Los reportes de las administraciones de Estados Unidos y Corea del Sur detallan que el entrenamiento contempla acciones navales, aéreas, ciberdefensivas y de protección integrada frente a incursiones de misiles y amenazas desde el aire. El propósito central es optimizar la interoperabilidad y la eficacia en la respuesta conjunta de los tres socios.

Esta edición representa la cuarta entrega del programa Freedom Edge, el cual se desprende de los pactos bilaterales y trilaterales orientados a consolidar lazos militares. Mientras que Seúl defiende el carácter estrictamente defensivo del operativo para disuadir el programa armamentístico y nuclear de Corea del Norte, el régimen norcoreano lo interpreta como una clara hostilidad y una expansión de la presencia militar adversaria en su periferia.

Para Kim Song-gi, el despliegues promovido por la Casa Blanca conduce la estabilidad regional “al límite de la inestabilidad en la península de Corea y más allá de la región”.

Acciones concretas y el nuevo destructor nuclear

Lejos de restringirse a un plano retórico, el titular de Defensa dejó entrever la posibilidad de ejecutar operaciones materiales en respuesta a las maniobras aliadas.

  • Demostración práctica: El ministro aseguró que su país exhibirá su determinación ante el accionar enemigo mediante medidas de mayor peso.
  • Escalada constante: Las declaraciones profundizan un panorama ya complejo debido a los constantes ensayos balísticos norcoreanos.

Esta advertencia se materializa apenas un día después de que el líder norcoreano, Kim Jong-un, presidiera la botadura y puesta en servicio del Kang Kon, un destructor de aproximadamente 5.000 toneladas concebido como un pilar fundamental para la estructura de disuasión nuclear del país.

Durante la ceremonia oficial desarrollada en la ciudad de Wonsan, el máximo dirigente norcoreano indicó que la unidad naval se acoplará al sistema estratégico defensivo y exigió la expansión de la flota marítima. La agencia Reuters corroboró que el régimen busca consolidar una fuerza naval capaz de respaldar su arsenal atómico.

El Kang Kon se convierte en el segundo buque de esta categoría incorporado por Pyongyang, tras la integración previa del Choe Hyon. Las autoridades norcoreanas confirmaron que el programa de desarrollo naval continuará su marcha en los meses siguientes con el fin de robustecer los mecanismos de represalia.

Perspectivas en la región

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Pese a que la administración estadounidense redujo de manera parcial la magnitud de ciertos ejercicios junto a Seúl en el pasado, el formato Freedom Edge se mantuvo firme en la agenda estratégica y se puso en marcha según lo planificado. Desde la perspectiva surcoreana, el despliegue apunta a robustecer la cooperación operativa tripartita sin alterar el orden regional.

Por el contrario, Corea del Norte percibe la acumulación de ejercicios y la alianza entre Washington, Seúl y Tokio como una amenaza de carácter existencial. Aunque hasta el momento no se han formalizado acciones militares de represalia por parte de Pyongyang, la advertencia formulada por Kim Song-gi ratifica el clima de máxima tensión mientras se desarrollan las actividades aliadas, cuya culminación está prevista para el viernes 11 de septiembre.

Visto 9 veces Modificado por última vez en Martes, 08 Septiembre 2026 14:58

 

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