Ataques masivos sobre Kiev tras concluir la tregua acordada con mediación de Estados Unidos

El cese de fuego de tres días pactado durante la visita de enviados especiales de Washington finalizó con una ofensiva rusa contra complejos militares y logísticos en Kiev y Odesa, que dejó víctimas fatales y renovadas críticas del gobierno ucraniano.
Las fuerzas armadas de Rusia concluyeron el período de tregua de tres días acordado para el fin de semana y el lunes, ejecutando un bombardeo masivo con misiles y drones de precisión sobre Kiev y su respectiva región. De acuerdo con el reporte oficial del Ministerio de Defensa ruso, la operación tuvo como blancos principales a empresas del sector militar, almacenes y centros logísticos en la capital ucraniana, además de persistir en los ataques sobre la infraestructura portuaria ubicada en Odesa.
Principales objetivos alcanzados en la capital y sus alrededores
Entre las instalaciones afectadas en Kiev, Moscú destacó el impacto sobre la Planta de Radio de Kiev (Trimen-Ucrania), predio destinado a la producción de piezas para drones de reconocimiento y de ataque, abarcando unidades de largo alcance. Asimismo, fue alcanzada la Planta de Hormigón Armado, señalada por fabricar ojivas para los misiles de crucero FP-5 Flamingo y los vehículos no tripulados Fire Point FP-2, junto con la planta Element UA, enfocada en componentes para los drones Hornet.
El informe militar ruso precisó que el complejo comercial y de almacenamiento de Ukrspetssystems —donde se ensamblan y resguardan los drones Shark y otros aparatos de medio alcance— también recibió impactos, al igual que un taller dedicado al montaje de drones de medio y largo alcance cuya ubicación exacta no fue precisada.
Dentro de la región de Kiev, la ofensiva castigó a la empresa Aves de Combate de Ucrania, emplazada en Bila Tserkva y vinculada al desarrollo de vehículos aéreos no tripulados, incluido el modelo T-R-X, dotado de un alcance de 450 kilómetros. Los centros logísticos Khimtransagro (en Shkarivka) y R-Plast (en Bila Tserkva), ambos conectados con la fabricación y acopio de drones, sufrieron daños similares.
Impacto en Odesa y bases estratégicas
Las acciones ofensivas se ampliaron hacia la zona de Odesa. Allí, las fuerzas del Kremlin destruyeron un taller de ensamblaje de drones y un buque de carga atracado en el puerto de Chornomorsk que transportaba lubricantes y combustible destinados al Ejército ucraniano. Del mismo modo, la subestación eléctrica Dnestrovskaya, encargada de abastecer de energía a los puertos ubicados en el mar Negro, resultó alcanzada por los proyectiles.
En el territorio circundante a Kiev se registraron afectaciones en:
- La base aérea Vasilkiv, perteneciente a las Fuerzas Armadas de Ucrania.
- Un depósito de combustible situado en Borispil.
- El centro de inteligencia electrónica y radiotelegráfica dependiente del Servicio de Seguridad de Ucrania, localizado en Markhalivka.
La postura y la denuncia de Ucrania
El ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, condenó con firmeza la ofensiva y subrayó que esta se desató inmediatamente después de la visita a Kiev de los mediadores de paz estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner. La tregua de 72 horas se había establecido en el marco del viaje de dichos enviados, aunque sin derivar en entendimientos concretos para encaminar un proceso de paz.
Sibiga confirmó el fallecimiento de al menos dos personas a causa de los bombardeos y calificó el accionar del Kremlin como un acto de “terrorismo sin sentido”. A través de la red social X, el canciller le dedicó un mensaje al presidente ruso, Vladímir Putin: “Sus misiles balísticos suenan más fuerte que sus palabras sobre diplomacia”.
Gestiones diplomáticas de Estados Unidos
Los emisarios norteamericanos —Steve Witkoff y Jared Kushner, este último yerno de Donald Trump— mantuvieron un encuentro el sábado con el mandatario ruso en Moscú y posteriormente se trasladaron el domingo a Kiev para reunirse con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski. Al respecto, Witkoff declaró el lunes que la gira propició conversaciones “significativas” orientadas a estructurar negociaciones tripartitas para concluir el conflicto iniciado con la invasión rusa en febrero de 2022. “El presidente Trump está trabajando arduamente para detener la matanza y lograr una paz duradera”, indicó en X.
Por su parte, Zelenski detalló a la plataforma Axios que Putin transmitió a los enviados de Washington su disposición para abrir canales de negociación enfocados en lograr una “desescalada” durante el invierno. Esta iniciativa contemplaría una suspensión recíproca de ataques sobre sectores clave. “Hay ideas relacionadas con la energía, los cereales, la electricidad, así como con el petróleo y el gas”, puntualizó el líder ucraniano, quien añadió su lectura sobre el trasfondo político: a su criterio, Putin “necesita a Trump” y busca evitar incomodarlo de cara a las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, previstas para principios de noviembre.
Durante la jornada del lunes, el Kremlin admitió que “no descarta” la reactivación de las tratativas tripartitas, aunque el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, advirtió que “aún es muy pronto para hablar del lugar y las fechas precisas”. Los antecedentes de diálogo muestran que ambas administraciones han mantenido posturas rígidas, con un estancamiento centrado fundamentalmente en el estatus de los territorios orientales ucranianos cuya anexión reclama Moscú.
En tanto, Zelenski comunicó mediante su cuenta de Facebook que su administración se prepara activamente para nuevas rondas de diálogo. “Las propuestas de Ucrania son constructivas y siempre lo serán”, ratificó.
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