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La NASA logró el "Impacto exitoso" de una nave contra un asteroide para desviar su curso

La NASA logró estrellar una nave contra un asteroide para desviar su trayectoria, en una novedosa prueba de "defensa planetaria" que debería permitir proteger mejor a la humanidad de una eventual amenaza futura.
 
La sonda DART colisionó contra el cuerpo celeste para desviarlo, algo que, según los especialistas, nunca había sucedido. Los científicos lo catalogaron como una novedosa prueba de "defensa planetaria".
 
“Impacto confirmado para la primera misión de prueba de defensa planetaria del mundo", informó la agencia espacial estadounidense una vez que la nave se estrelló contra el asteroide, cuyo objetivo no representaba ningún peligro.
 
La misión, llamada DART, debería "ayudar a determinar nuestra respuesta si detectamos un asteroide que amenaza con golpear la Tierra" en el futuro, dijo el lunes el jefe de la NASA, Bill Nelson.
 
El momento del impacto, a 11 millones de kilómetros de la Tierra, pudo seguirse en directo en el canal de la NASA.
 
 
La nave, no más grande que un automóvil, despegó en noviembre de California. Tras diez meses de viaje, cumplió su meta a las 23H14 GMT del lunes, a una velocidad de más de 20.000 km/h.
 
Cómo fue el impacto de la NASA contra un asteroide
 
La NASA eligió un sistema binario de asteroides ubicado a 11 millones de kilómetros de la Tierra.
 
El sistema está formado por Didymos, un peligroso asteroide de 780 metros de diámetro y estará orbitado por Dimorphos, el cuerpo celeste más pequeño (160 metros), con un tamaño similar al de la gran pirámide de Giza en Egipto.
 
¿Cómo actuó DART? La sonda impactó primero contra el cuerpo más pequeño y envió datos, fotografías y detalles hasta el momento del impacto, en el medio de una transmisión en vivo y en directo llevada a cabo por la NASA.
 
El fenómeno espacial se pudo ver a través del canal oficial de YouTube de la NASA y por la página oficial.
 
Sin embargo, a pesar de los datos calculados por los ingenieros y científicos de la NASA, todavía no hay un panorama claro sobre el efecto que pueda causar el impacto.
 
Según investigadores estadounidenses, el choque puede generar un escenario alarmante: el objeto "podría empezar a tambalearse y entrar en un estado caótico" de consecuencias imprevisibles.
 
Uno de los ejemplos más claros es el meteorito Chelyabinsk, el cual explotó el 2013 en Rusia y dejó ciento de heridos y millones de euros en gastos materiales.