Escuela 219 de Santa Rosa: la directora respondió a la denuncia por maltrato y aseguró que cumplió con los protocolos

Claudia Asme, al frente del establecimiento educativo, se pronunció mediante una misiva tras la acusación impulsada por la madre de una estudiante de 7 años. Defendió el accionar de la institución, advirtió sobre un contexto de mayor complejidad y señaló que se dio intervención a los organismos competentes.
La directora de la Escuela N° 219 de Santa Rosa, Claudia Asme, difundió una nota para responder públicamente a la denuncia por presunto maltrato institucional hacia una alumna neurodivergente. En su descargo, la directiva aseguró que durante su gestión al frente del establecimiento se actuó "en todo momento conforme los procedimientos y protocolos institucionales vigentes".
La respuesta institucional se originó tras el reclamo presentado por la madre de una niña de 7 años, quien expuso públicamente situaciones de exclusión, retiros anticipados y supuestos malos tratos dentro del ámbito escolar. Asimismo, la progenitora había confirmado una presentación formal ante la Dirección General de Niñez, Adolescencia y Familia.
La postura de la Dirección
Frente a estos señalamientos, Asme indicó que desde la conducción del establecimiento se dio intervención a los equipos y organismos correspondientes ante cada requerimiento. Del mismo modo, detalló que todos los antecedentes vinculados al caso fueron puestos formalmente en conocimiento de la Asesora de Niñas, Niños y Adolescentes.
"La realidad que debió afrontarse en el establecimiento es considerablemente más compleja que la reflejada en la publicación", afirmó la directora, y remarcó la necesidad de tratar los antecedentes "con extrema prudencia y sin estigmatización alguna" por tratarse de una menor de edad.
En ese sentido, la directiva reveló que durante el corriente año 2025 el grupo familiar atravesó una situación de presunto maltrato familiar que activó la intervención de los organismos pertinentes. Asme aclaró expresamente que la mención de este antecedente tiene como único objetivo dimensionar el contexto y "no para responsabilizar, señalar ni exponer a la niña o a su familia".
Complejidad institucional y límites de la escuela
La responsable de la institución educativa también enumeró distintos episodios de "significativa complejidad" ocurridos internamente. Entre ellos, mencionó un hecho que derivó en una lesión sufrida por una docente, la cual requirió posterior licencia laboral y la intervención de la ART.
Ante este escenario, la directora profundizó sobre las limitaciones operativas de los establecimientos educativos:
- Acompañamiento: La escuela aplicó los protocolos y dio participación a los equipos técnicos.
- Alcance institucional: "Una escuela no puede sustituir esas intervenciones, del mismo modo que no puede exigírsele que resuelva por sí sola aquello que excede claramente su función", expresó Asme.
- Protección integral: Destacó que su deber abarca tanto el resguardo de la estudiante en situación de vulnerabilidad como velar por la integridad física y emocional de la comunidad educativa en su conjunto (alumnos, docentes y personal).
Críticas al impacto público
La nota de la directora cuestiona que quienes ocupan cargos de conducción queden expuestos al "escarnio público" a partir de lo que definió como "una versión unilateral de acontecimientos extremadamente sensibles". No obstante, enfatizó: "No se pretende polemizar con una familia ni exponer a una niña".
El objetivo de la comunicación, según la directiva, es evitar que un escenario de "enorme complejidad" se reduzca únicamente a una acusación de maltrato institucional sin contemplar el trabajo y las intervenciones previas realizadas desde la escuela. Por último, reiteró su pedido de preservar "la identidad, intimidad y dignidad de la niña involucrada".
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