Pablo Quirno respaldó el voto argentino en la ONU y ratificó el reclamo soberano sobre Malvinas

El canciller defendió la postura nacional en la Cuarta Comisión de las Naciones Unidas, donde el país respaldó la gran mayoría de las iniciativas, y desestimó las críticas opositoras al asegurar que la decisión no altera la política exterior ni la reivindicación de las islas.
El canciller Pablo Quirno respaldó firmemente la decisión del Gobierno nacional de abstenerse en dos votaciones dentro de las Naciones Unidas (ONU) referidas a las formas contemporáneas de colonialismo, y subrayó que esta postura oficial no implica ningún cambio en la política exterior ni debilita el histórico reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
Mediante un comunicado difundido en sus canales digitales, el funcionario desestimó los cuestionamientos provenientes de distintos espacios políticos, al señalar que “muchas de esas opiniones parten del desconocimiento” de los temas debatidos en el ámbito internacional. En esa línea, detalló que el pasado 15 de octubre la Cuarta Comisión de la ONU —órgano dedicado a asuntos especiales y de descolonización— analizó 23 proyectos de resolución y decisión, de los cuales la Argentina votó afirmativamente en 21 oportunidades y se abstuvo en las dos restantes.
“Este dato desmiente también la idea de que las abstenciones respondieron a un supuesto alineamiento con los Estados Unidos. Estados Unidos votó en contra de todos los proyectos; la Argentina acompañó 21”, enfatizó Quirno. Asimismo, indicó que cada texto se evaluó individualmente, sopesando tanto el respaldo histórico del país al proceso de descolonización como la defensa inclaudicable de sus derechos soberanos sobre el archipiélago.
Los motivos de las abstenciones oficiales
Al detallar los fundamentos de la medida, el funcionario aclaró que las dos abstenciones respondieron a motivaciones distintas. La primera recayó sobre un proyecto vinculado a la aplicación de la Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales por parte de organismos especializados e instituciones asociadas a la ONU, una postura que el país sostiene de manera ininterrumpida desde 2006.
El segundo caso, que concentró el grueso de las críticas, se centró en la iniciativa titulada “Abordar las formas contemporáneas de colonialismo”, impulsada por Rusia y otras naciones. Dicho texto sostenía que el colonialismo también puede manifestarse a través de presiones económicas, financieras y comerciales unilaterales, entre otras prácticas que, a juicio de los promotores, vulneran la soberanía y el desarrollo de los Estados.
Sin embargo, la evaluación técnica efectuada por la Cancillería detectó disposiciones que excedían el marco tradicional de descolonización de la ONU. Según el análisis oficial, determinados puntos iban más allá de la resolución 1514 (XV) —considerada un pilar jurídico fundamental del proceso— e incorporaban conceptos que cuentan con un tratamiento específico en otros foros del organismo. Por esta razón, el Ejecutivo optó por no acompañar la propuesta para “preservar su especificidad y su mandato histórico, evitando incorporar elementos que puedan desdibujarlo o alterar su alcance”.
Rechazo a las críticas de la oposición y vigencia de la política soberana
La decisión generó reparos en sectores opositores, como las declaraciones del ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, quien cuestionó al Ejecutivo al interpretar que la medida debilitaría la postura argentina y buscaría evitar cortocircuitos con la administración de Donald Trump.
Todo esto ocurre en un escenario de complejas discusiones diplomáticas en torno a la cuestión Malvinas, marcado por las preocupaciones en torno a la postura de Estados Unidos respecto a la continuidad del Comité Especial de Descolonización de la ONU y por la disputa con el Reino Unido por el proyecto petrolero Sea Lion, una actividad extractiva en aguas cercanas a las islas que la Argentina combate por la vía legal y en tribunales internacionales.
Ante este panorama, Quirno rechazó tajantemente que la abstención constituya un retroceso en la causa nacional y pidió evitar el uso partidario de un tema central para la diplomacia del país.
“La defensa de nuestros legítimos derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes es una política de Estado”, remarcó el canciller.













.jpeg?dncb=20261014233431-5879)

Comentarios de lectores 0
Todavía no hay comentarios. Podés ser el primero en opinar.
Dejá tu comentario