El presidente Javier Milei anunció que enviará al Congreso un paquete de iniciativas destinadas a resguardar la soberanía en las Islas Malvinas y confirmó la creación de una base naval en Tierra del Fuego con el mismo objetivo para la región.
“Las Malvinas son argentinas por historia y por derecho, no hay discusión al respecto”, sostuvo el mandatario al comienzo de su mensaje, en el que enfatizó que el Estado tiene la obligación de emplear todas las herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales disponibles para la defensa de los recursos nacionales.
En ese sentido, el jefe de Estado advirtió que desde hace medio siglo las Naciones Unidas solicitan tanto a la Argentina como al Reino Unido abstenerse de realizar acciones unilaterales en el territorio en disputa, lo que incluye la explotación de recursos naturales. Al respecto, calificó como una situación especialmente grave y sin precedentes al proyecto Sea Lion, al señalar que implica la extracción de un recurso no renovable perteneciente al pueblo argentino.
“Si no actuamos, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar”, alertó Milei, al tiempo que advirtió que el avance de esta explotación incentivará al Reino Unido a profundizar la ocupación de las islas.
Detalles del decreto reglamentario
Durante su anuncio, el Presidente detalló los puntos centrales del decreto reglamentario dictado:
- Instrucción de información: Enviar los datos recopilados por los organismos del Estado que detecten incumplimientos legales hacia la Cancillería para que impulse las sanciones correspondientes.
- Procedimiento: Reglar el mecanismo de actuación para otorgar mayor coordinación y celeridad institucional.
- Declaraciones Juradas y RIGI: Incorporar DDJJ en los trámites hidrocarburíferos y en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con el fin de asegurar el cumplimiento de la ley y bloquear actividades a quienes exploten la Plataforma Continental Argentina sin reconocer la soberanía nacional.
El contexto geopolítico y el proyecto Sea Lion
La causa Malvinas retomó protagonismo en la agenda pública el pasado 31 de agosto, cuando el entonces presidente estadounidense Donald Trump fue consultado en la Oficina Oval sobre una posible revisión de la neutralidad de Estados Unidos en la disputa de soberanía, respondiendo que evaluaba todas las posiciones en medio de presiones de Washington a Londres para incrementar el gasto en defensa dentro de la OTAN. Dicha declaración generó respuestas del Reino Unido y de la administración de las islas reafirmando la soberanía británica y el derecho de autodeterminación, en un escenario que coincidió con el debate en Londres sobre el archipiélago de Chagos.
Paralelamente, avanzó la iniciativa petrolera Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte, situada a unos 220 kilómetros al norte de las islas y a unos 240 kilómetros de Puerto Argentino. En diciembre de 2025, las firmas involucradas —la israelí Navitas Petroleum, que controla el 65%, y la británica Rockhopper Exploration, propietaria del 35% restante— comunicaron la decisión final de inversión para la primera etapa del yacimiento descubierto en 2010.
Inversiones y antecedentes de sanciones
De acuerdo con la información del proyecto, la Fase 1 contempla una inversión total de USD 1.800 millones —con un desembolso inicial de USD 1.170 millones informado por Navitas—, una producción estimada en 50.000 barriles diarios y un volumen recuperable calculado en unos 819 millones de barriles, con vistas a iniciar la extracción en 2028 y producir durante más de tres décadas.
La Cancillería argentina rechazó el proyecto por tratarse de una explotación unilateral en un área sujeta a controversia territorial, amparándose en las resoluciones 2065 y 31/49 de la Asamblea General de la ONU. El Gobierno recordó que Rockhopper Exploration fue declarada clandestina e inhabilitada para operar en el país por 20 años a través de la Resolución 133/2012 de la Secretaría de Energía, mientras que Navitas Petroleum recibió una sanción equivalente mediante la Resolución 240/2022. La posición oficial abarca también a las concesiones, proveedores y acciones asociadas al desarrollo productivo.
Por su parte, el medio británico *The Telegraph* indicó recientemente que las empresas planean comenzar las perforaciones en los próximos meses con la expectativa de enviar crudo hacia Europa y el Reino Unido desde comienzos de 2028.

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