Una marcada inquietud reina entre los habitantes del sector norte de General Pico a raíz de una seguidilla de ataques incendiarios contra automóviles perpetrados durante la madrugada del sábado. Los atentados ocurrieron de manera casi simultánea y a escasas cuadras de distancia, lo que incrementó el temor en la zona.
Estos episodios se acoplan a un antecedente inmediato ocurrido en las primeras horas del viernes pasado sobre la calle 327, donde las llamas consumieron por completo un rodado que carecía de motor. La reiteración de los casos alimenta la hipótesis de la presencia de uno o más agresores seriales operando en el mismo vecindario.
Cronología de los ataques
- Primer foco: Cerca de las 04:40 horas, las llamas afectaron a un Renault Twingo estacionado en la intersección de las calles 323 y 302, frente a la propiedad del docente Cristian Roso. Una dotación del Cuerpo de Bomberos Voluntarios intervino de urgencia para controlar el fuego.
- Segundo foco: En simultáneo, otro aviso alertó sobre un incendio en la calle 323 bis, entre 304 y 306. En ese lugar, un Volkswagen Gol modelo 2005 sufrió pérdidas totales.
El rodado afectado en la calle 323 bis acumulaba un año sin uso y tenía la batería totalmente desconectada, un detalle técnico que anula por completo la posibilidad de una falla eléctrica accidental. Los bomberos debieron redoblar esfuerzos en este segundo punto para impedir que las llamas alcanzaran una vivienda lindera.
Medidas de investigación
Los peritajes iniciales y la propia condición de inactividad mecánica de uno de los automóviles apuntan firmemente hacia la pista de atentados intencionales. Ante esta situación, las autoridades policiales de la Comisaría Tercera asumieron la conducción de las actuaciones judiciales.
Por estas horas, los efectivos se encuentran abocados al análisis y relevamiento de cámaras de seguridad tanto públicas como privadas instaladas en el sector, con el objetivo de dar con los autores materiales de los incendios.