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Radiografía del consumo en La Pampa: se desploman las ventas de bebidas y carnes mientras suben frutas y panadería

01 Septiembre 2026

Un informe del CEPA reveló que el ajuste económico reconfiguró las compras en los supermercados pampeanos. En el primer semestre de 2026, las grandes cadenas facturaron $11.710 millones menos que en el mismo período de 2023, con fuertes caídas en rotisería y bebidas frente al crecimiento de opciones más económicas como verduras y panificados.

El consumo en las grandes superficies comerciales de La Pampa continúa sin alcanzar los registros previos al ajuste económico implementado a fines de 2023. Además de una retracción generalizada en la facturación, los hábitos de compra de los hogares pampeanos exhiben modificaciones sustanciales en la elección de los productos.

Las conclusiones se desprenden de un relevamiento elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el cual se nutre de estadísticas oficiales provistas por el INDEC y el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE). El análisis examina el desempeño comercial en la provincia hasta junio de este año y lo correlaciona con la trayectoria de los ingresos del sector privado formal.

La evolución de las ventas reales

Durante los primeros seis meses de 2026, las ventas en términos reales de los supermercados pampeanos experimentaron una baja del 0,3% en contraste con idéntico lapso de 2025. Al ampliar el horizonte temporal, la contracción se profundiza de manera significativa: el volumen de transacciones se situó un 7,1% por debajo de 2023 y un 10% por debajo de 2022.

De acuerdo con las estimaciones del CEPA, la brecha negativa en comparación con 2023 equivale a una merma en la facturación de $11.710 millones durante el semestre, calculada a valores constantes de junio de 2026.

Cómo cambió el changuito en La Pampa

La estructura de las transacciones refleja de qué forma las familias debieron ajustar sus presupuestos y prioridades alimentarias:

  • Bebidas: Acumularon una caída del 32,2% en el primer semestre frente a 2023.
  • Rotisería y comidas preparadas: Registraron un retroceso del 25,2%.
  • Carnes: A pesar de rebotar un 2,5% este año en comparación con 2025, continúan un 7,9% abajo de los niveles de 2023.
  • Productos de almacén: Presentan una retracción del 4,2%.
  • Panadería: Incrementó sus ventas un 9,9% en relación con 2023.
  • Frutas y verduras: Subieron un 7,5% frente a aquel año, consolidándose como alternativas de menor costo.
  • Lácteos: Exhiben una mejora del 6,2% interanual y se ubican un 2,9% por encima de 2023, aunque siguen un 2,9% por debajo de 2022.
  • Electrónicos y artículos para el hogar: Sorprendieron con un incremento del 20,1% interanual, superando en un 3,2% los registros de 2023.
  • Indumentaria y calzado: Cayeron un 11,1% en el último año.

Rebote parcial y vínculo con los ingresos

Los registros más recientes evidencian un principio de repunte frente a los pisos de la crisis. En junio, las ventas de los supermercados crecieron un 3,5% interanual, lo que se tradujo en $884 millones adicionales respecto a junio de 2025.

No obstante, la confrontación con el período preajuste continúa arrojando saldo negativo: el mes de junio cerró un 3,4% por debajo de junio de 2023, una diferencia monetaria estimada en $921 millones a precios actuales.

El CEPA atribuye este comportamiento directamente a la dinámica salarial. Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2024, los empleados registrados sufrieron una merma del 7,8% en su poder adquisitivo. Si se toma el Índice de Precios al Consumidor (IPC) oficial, se constató una recomposición posterior y, hacia marzo de 2026, el salario real se posicionaba un 0,7% por encima de noviembre de 2023.

El escenario se modifica drásticamente al deflactar los ingresos mediante la estructura de consumos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, correspondiente a la canasta más actualizada: bajo esa metodología, el poder de compra se mantuvo un 9% por debajo de noviembre de 2023, mientras que la facturación de los supermercados se ubicaba un 8,2% abajo de esa referencia.

Impacto en la masa salarial

El informe detalla el impacto financiero de esta pérdida para los asalariados formales de La Pampa:

  1. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, cada trabajador privado registrado acumuló una pérdida de poder adquisitivo de $1,64 millones según el IPC oficial del INDEC.
  2. Dicha pérdida trepa a $5,16 millones por trabajador al aplicar la canasta de la ENGHo 2017/18.
  3. Al extrapolar estos guarismos a los 38.176 trabajadores del sector privado formal registrados en la provincia en marzo, la merma acumulada en la masa salarial llega a $62.617 millones (medición por IPC) y a $197.055 millones (medición alternativa).

En sintonía con esto, las cajas de los supermercados reflejaron un bache acumulado de ventas estimado en $49.488 millones a valores de marzo de 2026, abarcando desde noviembre de 2023 hasta marzo de este año. Los datos confirman que, a pesar de la estabilización parcial, el consumo en La Pampa opera en niveles inferiores a los de 2022 y 2023, modificando de forma persistente el contenido del changuito.