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La política en la era del algoritmo

13 Marzo 2026

Hubo un tiempo en que la política se construía caminando barrios, de puerta en puerta, charlas en veredas, actos en plazas, reuniones en clubes de barrio. Los dirigentes acumulaban capital político por esos medios, en organizaciones territoriales, sindicatos y estructuras partidarias.

Por Federico Rodriguez Castro

Talvez era una política mas lenta, territorial y profundamente mediada por las instituciones.

La construcción de poder, de capital simbólico implicaba algo mas denso, con mayor tiempo y presencia fisica, y un rosca mas sostenible en el tiempo.

Hoy ese ecosistema muto. Cambio la forma de hacer política, de generar política, de construir espacios políticos, de consensuar posiciones, de debatir posturas. Y sobre todo cambio la forma de crear y posicionar tanto ideas como personajes. Si, digo personajes y no personas.

Podría decir, y quedaría bien como frase que "La política se mudó al celular". Veremos si decido eso mas adelante. Pero si es algo cierto, la política ya no ocurre principalmente en las calles sino en las pantallas. Los discursos ya no se elaboran pensando en un acto partidario, frente a cientos y miles de personas congregadas sino en un recorte, en un clip, en un tuit o en una intervención viral en algun canal de stream.

Los personajes de la política se mudaron a esos espacios. Allí comenzaron a hacerse notar, a viralizar sus ideas. Y la realidad es que esas son las reglas de juego actualmente.

Sera mas eficiente hacer un video de 30" para instagram que ir puerta por puerta intentando convencer sobre una postura? o convocar personas en una plaza para debatir? Claramente en cuanto esfuerzo pareciera que si.

Pero, cómo se implanta mejor una idea? si tengo una charla profunda con alguien cara a cara o si veo un video en alguna red social? Para esto último es que aparece la era de la algoritmización.

Lastimosamente hoy importa mas la forma, la estética del mensaje por encima del contenido y la profundidad del mismo.

Tiene mayor relevancia si el video es lindo, tiene nitidez, gustan los colores y sus subtítulos. Antes que si la idea o el mensaje tiene coherencia, es acertado o si aunque sea interpela a pensar y/o cuestionar algo. Pareciera que ya no importa la idea en si misma, sino que me va a terminar llamando más la atención si su estética es atractiva.

El algoritmo carece de imparcialidad. Te muestra aquello que maximiza la interacción, algo mas emocional, polemico y que genere algún tipo de reacción inmediata. Y en ese juego una idea construida, con marco teórico, repensada y discutida miles de veces pierde contra algun eslogan o speech que suene lindo.

"La deliberación pierde contra el espectáculo".

La política siempre intenta interpretar la sociedad, y en función de eso trata de brindar soluciones a las necesidades y/o problemáticas. Hasta hace no mucho se analizaban los comportamientos sociales mediantes encuestas, estudios cualitativos, trabajos de campo o mediante estructuras partidarias que funcionaban como sensores de lo que ocurria en la sociedad

Actualmente la política intenta leer datos. Cada interacción que nosotros tenemos en internet, con nuestro celular o lo que estemos utilizando que tenga una pantalla, deja alguna huella, algun registro. Y todo eso construye una base de datos inmensa que permite inferir y anticipar comportamientos, emociones, interes y preferencia de millones de personas. Con toda esa data es que en primera instancia se cranean las campañas politicas.

Giuliano da Empoli en Los ingenieros del caos, describe como las campañas políticas de esta generación, estan guiadas por estrategas políticos que funcionan mas bien como cientificos de datos que como militantes o analistas políticos. Si, analizan, pero lo que tienen en cuenta son patrones de comportamiento digital y en funcion de eso construyen mensajes hipersegmentados para distintos grupos de votantes.

No tratan de convencer a todos, sino mas bien de hablarle a cada audiencia segmentada en su propio lenguaje. De esa forma la política vira mas a un perfil de segmentación, de customización algorítmica y de sesgo de confirmación. Lo que yo pienso, lo que yo creo es lo que voy a continuar viendo y consumiendo en redes, que supuestamente van a darme la razón o hacerme creer que mis ideas son las correctas porque lo que veo que hay circulando o lo que se me muestra es como lo que pienso. Si, sesgo de confirmación.

Pero eso solo no es suficiente, analizar datos y saber donde y como emitir un mensaje. La clave - como casi siempre- es la forma, la forma de comunicarlo.

Los últimos años se creo un dispositivo que parece ser altamente efectivo, y son los ejercitos de trolls. Cuentas falsas, perfiles anónimos o usuarios organizados que operan coordinadamente para amplificar ciertos mensajes, instalar tendencias o atacar a quienes sostienen posiciones contrarias. Y su objetivo no siempre es la de imponer o avalar ideas, muchas veces es generar la sensación de que una idea es mayoritaria, y ahi volvemos al sesgo de confirmación.

Cuestión. Los partidos políticos mas eficientes son aquellos que saben comunicar, que habiendo analizado las preferencias, emociones y procesando toda esa información. Saben como decirlo, a donde apuntar y como hacer que el receptor termine pensando "algo de eso me representa".

 

Pareciera que hay una democratización del debate público y social. Hoy talvez mediante un tuit o un simple video en cuestión de horas puede hacerse viral e instalar un tema en la agenda política y convertirse en conversación de sobremesa o en grupos de whatsapp.

Pero acá hay una contracara. Si la agenda pública se construye cada vez más en función de lo que el algorítmo decide amplificar, entonces la pregunta ya no es solo que ideas circulan, sino que ideas tienen la posibilidad de circular.

Si la política se comunica cada vez más en fragmentos, clips, trolls, y estímulos breves perfectamente diseñados para captar atención, que lugar queda para las ideas complejas con una cuestión de fondo discutida pensada y debatida? Que espacio queda para la discusión lenta, para la argumentación y el desacuerdo con fundamentos?

Y talvez la pregunta no sea si los políticos cambiaron la forma de construir, analizar, ejecutar y comunicar. Talvez la pregunta sea si nosotros como sociedad seguimos dispuesto a escuchar o ver algo que dure más que un video de treinta segundos o un texto como este (que si llegaste hasta aca te agradezco).

Porque si la política termino mudandose al celular, entonces el verdadero campo de disputa no está solo en la calle de siempre y la calle virtual.

Está en nuestra propia atención, en la forma de analizar y construir nuestro pensamiento crítico .-