El niño lleva una semana internado en el Sanatorio de Niños de Rosario, donde a raíz de la gravedad de su situación, ingresó en la lista de emergencia para recibir el trasplante.
Fue así que gracias a la donación de la familia del joven Franco Sebastián Vistarop Olave, de esta capital, pudo salvarse a tiempo el martes pasado, tras una cirugía de casi ocho horas.